miércoles, 29 de marzo de 2017

24 de marzo

No estaba hace 41 años,
no estuve ahí,
no vi, no escuché, no viví.

Pero recibí la herencia de la memoria,
de un pueblo herido
que no olvida las 30 mil almas que le faltan.

Crecí con la presencia de 30 mil desaparecidos,
más fuerte, poderosa y dolorosa
cada 24 de marzo;
con la emoción de cada uno de
los 121 nietos recuperados,
con el orgullo de las inmensas
Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Este año no celebré el 8 de marzo,
porque entendí que no hay nada que celebrar
cuando las mujeres alrededor del mundo
estamos siendo aplastadas
por el sistema patriarcal.

Y tampoco celebro un feriado,
el de hoy,
que es en realidad
una fecha trágica en nuestra historia.

Memoria,
Verdad,
Justicia.

domingo, 26 de marzo de 2017

No hay vuelta atrás (15/03/17)

Después de tomar contacto cercano, diario y personal con mujeres que sufrieron violencia de género y/o abuso sexual, niños y niñas víctimas de violaciones y abusos, y ver que la justicia que debería protegerles deja libre a les culpables, pone trabas a quienes defienden a las víctimas y terminan revictimizándoles todavía más; no puedo volver atrás. Ni quiero.

Lamentablemente no hablo de lo que no sé o no entiendo.
Son amigas, desprotegidas por el Estado.
Son amigas, cuyos agresores sexuales siguen en libertad.
Son amigas, cuyas ex parejas violentas gozan de total impunidad.
Son amigas, mamás protectoras, que se están dejando la vida protegiendo a sus hijes y el Estado y la justicia no les dan respuesta.

No se puede volver atrás.
Ni quiero, aunque me llene de impotencia.