martes, 24 de enero de 2017

Cuando no hay grises

Si hay algo que quien abusa sabe muy bien, entre otras cosas, es disfrazarse de cordero. Usar la piel suave para mimetizarse, para generar en otrxs emociones que no puede sentir. O con las que no puede empatizar- que al caso es lo mismo.
En esta nota, el entrevistado defiende lo que él llama una orientación sexual diciendo que no la llevaría a la práctica jamás. 
No voy a resumi rlo que dice. 
Pero estamos ante un peligro.
El peligro de relativizar que la pedofilia no es una práctica sexual aceptable: es un delito. Que el pedófilo no es una víctima de sus deseos: es un adulto responsable. Que una práctica sexual válida siempre tiene que ser entre dos personas que están en condiciones de dar su consentimiento. La autora presenta al entrevistado tendenciosamente, dándole un matiz de inocencia muy peligroso.
Muy pocas cosas en la vida se definen como blanco y negro. Esta es una de ellas. Y ya sabemos de qué color es.
Con lxs niñxs, NO.

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