Leyendo lo que contaba una mujer feminista en su muro de Facebook, recuerdo que una vez, hace mucho, hablaba con alguien que me decía cuánto le gustaría hacer una caminata de noche conmigo. Yo le decía que me gustaba mucho la idea, pero que me daba miedo. "No importa, vas conmigo, yo te cuido".
Esa caminata nunca se concretó. El punto es que para él, caminar de noche no representaba un problema: ser varón le daba cierta inmunidad. Algo así como "Yo te cuido, porque yo puedo, porque soy hombre y si estás conmigo no te va a pasar nada".
A mí me encanta caminar de noche, me encanta el silencio y la tranquilidad nocturnas. Pero no se me ocurriría jamás salir sola: la posibilidad de ser violada, secuestrada, asesinada o tratada es concretamente altísima.
No así para un varón. Puede tener miedo de ser asaltado, pero no de que lo suban a un auto y lo desaparezcan para tratarlo sexualmente en algún prostíbulo, o que lo violen ahí nomás.
Y que después, obvio, le estén preguntando "¿Y cómo estabas vestido?"
Esa caminata nunca se concretó. El punto es que para él, caminar de noche no representaba un problema: ser varón le daba cierta inmunidad. Algo así como "Yo te cuido, porque yo puedo, porque soy hombre y si estás conmigo no te va a pasar nada".
A mí me encanta caminar de noche, me encanta el silencio y la tranquilidad nocturnas. Pero no se me ocurriría jamás salir sola: la posibilidad de ser violada, secuestrada, asesinada o tratada es concretamente altísima.
No así para un varón. Puede tener miedo de ser asaltado, pero no de que lo suban a un auto y lo desaparezcan para tratarlo sexualmente en algún prostíbulo, o que lo violen ahí nomás.
Y que después, obvio, le estén preguntando "¿Y cómo estabas vestido?"
Pero evidentemente, salir o no de noche no es el problema.
El peligro latente, concreto y real, pese a quien le pese, recae sobre nosotras. Mujeres. A la noche. A la tarde. A la mañana.
El peligro latente, concreto y real, pese a quien le pese, recae sobre nosotras. Mujeres. A la noche. A la tarde. A la mañana.
NOSOTRAS ESTAMOS EN PELIGRO, un peligro constante y letal
Así que basta con eso de que la violencia la sufrimos todxs por igual.
Pensalo dos segundos.
Es ridículo.
Pensalo dos segundos.
Es ridículo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario